Mundo ficciónIniciar sesiónAlexander Miller no recordaba la última vez que había parpadeado. El auricular del teléfono móvil quemaba contra su oreja, pero el verdadero frío se le había instalado en el centro del pecho.
A su lado, Mateo lo observaba en silencio, con la mano aún suspendida sobre el revólver de su cinturón, intuyendo por la rigidez de la mandíbula de Alex que el mundo exterior acababa de estallar.
— ¿Siguen ah







