Mundo ficciónIniciar sesiónMientras tanto, en el ala norte de la mansión de Star Island, el silencio sepulcral pesaba más que cualquier cosa.
Helena permanecía sentada en el borde de la cama, con los pies descalzos rozando la alfombra mirando caer las gotas de la solución salina que llevaba, desde hacía días, en su brazo menos maltratado.
En su muñeca derecha todavía podía verse un hematoma, y tenía una pequeña costra de sangre s







