Mundo ficciónIniciar sesiónTiempo después:
En el taller de la Pequeña Habana, la luz del amanecer apenas lograba filtrarse por las rendijas de la persiana metálica, tiñendo las líneas de comandos de la pantalla de un color gris mortecino.
Alexander Miller había pasado días, casi sin moverse de la silla en la que trabajaba, apenas dormía, estaba completamente agotado y enfocado en su trabajo de quebrar a su padrastro por todos los fla







