Capítulo 125

Capítulo 125

A la mañana siguiente, Isadora estaba en el comedor de la empresa, aprovechando un café caliente y unas tostadas. Se sentó junto a una joven simpática, que parecía tener la misma edad.

—¿Tienes hijos? —preguntó la muchacha, sonriendo curiosa.

Isadora se acomodó en la silla y asintió, con ese brillo en la mirada que siempre surgía al hablar de ellos.

—Sí, tres.

Pronto otra compañera, que también se había acercado, entró en la conversación:

—¿Quién los recoge en la escuela por ti?

—L
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