Despierto con la sensación de estar siendo observada. No me muevo. Solo dejo que mi respiración se acomode al ritmo pausado del hombre que está a mi lado. Cassian. Su brazo rodea mi cintura de manera posesiva, como si incluso dormido se negara a soltarme.
La calidez de su cuerpo me envuelve. Su aliento roza mi cuello, y por un segundo, me dejo llevar por la ilusión de que esto es normal. Que despertar desnuda en sus brazos es parte de una rutina. Que no estamos al borde de un desastre. Con mu