Me visto con lentitud frente al espejo, asegurándome de que la blusa de seda blanca suba lo suficiente para cubrir cada marca que Cassian dejó en mi cuello. No quiero preguntas, no quiero sospechas. Pues luego de la forma en que Seraphina me miró anoche. No me pienso arriesgar a más comentarios de ese tipo. Porque estaré en verdaderos problemas si a la Morticia se le ocurre decirle a Daniel algo al respecto.
Me observo al espejo mientras acomodo la blusa, pero por más que me cubra por fuera, de