Perspectiva de Cassian
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La habitación está oscura, salvo por el parpadeo intermitente de la ciudad más allá de las ventanas. Camino en círculos, como un animal atrapado. El eco de esa cena todavía arde en mi cabeza, como brasas encendidas en una conversación que no puedo apagar. Seraphina, con sus malditas insinuaciones. Daniel, hablando de mudanzas como si pudiera simplemente tomarla y llevársela. Como si pudiera cargar con Arielle como si fuese un mueble más del penthouse. Como si ella no