Capítulo 305
—¡Mierda!

Faustino soltó una palabrota. Después de correr durante unos cuatro o cinco minutos, se encontró de repente con tres bifurcaciones. Sin saber qué camino tomar para encontrar el detector, tuvo que detenerse y preguntar.

—¿Por dónde vamos?

—Voy delante, ustedes detrás. Solo siguiéndome encontrarán el detector.

Alice dijo con sorna, jadeando, y corrió hacia el pasaje del medio.

—Corres lento y además haces que los demás te esperen?

Faustino resopló fríamente y se adentró en el pasaje de
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