Willow se levantó esa mañana con un brillo distinto en la mirada. Aún sentía en la piel el ardor de la noche brutal con Cassian, y lejos de debilitarla, aquella experiencia había renovado sus fuerzas. Estaba más resuelta que nunca. Su odio por Bianca había encontrado un combustible nuevo y perverso.
Mientras se peinaba frente al espejo, su sonrisa era casi felina. Recordaba cómo Bianca siempre había caminado por la mansión con la frente en alto, rodeada de un aire de grandeza, como si el mundo