Aprovechando el dolor que la invadía por la perdida de su bebé, Willow decidió que lo usaría para aniquilar a Bianca. La angustia se convirtió en furia, y aquella pérdida en su más poderosa arma. Con manos temblorosas, tomó la pastilla abortiva que el doctor le recetó. Sonrió con malicia al pensar lo que le esperaba a su queridita hermana.
Esperó en las sombras, como un tigre esperando el momento exacto para saltar sobre su presa. Finalmente, escuchó los pasos de Bianca acercándose por el pasil