Naomi la miró confundida.
—¿Errores...?
Lydia hizo un gesto con la mano para posponer la explicación.
—Algún día lo sabrás. Pero no te molesta estar cerca de ellos, ¿o sí?
Naomi rio.
—Aunque sean ruidosos y a veces un poco fastidiosos, me siento... muy bien con ellos.
—Sí. —Lydia volvió a asentir—. La casa estaba mucho más animada mientras estuvieron ahí.
Pasaron unos segundos en un silencio agradable antes de que Naomi se recostara en el asiento y mirara por la ventana. Las calles empezaban a l