El ambiente seguía animado cuando las risas volvieron a estallar en una esquina de la mesa. Las copas se alzaban, las conversaciones se superponían y la música suave hacía que la noche se sintiera aún más viva. Lydia estaba entre ellos y de vez en cuando respondía a las bromas de Felicia y Karina, mientras Daven seguía enfrascado en una conversación ligera con Nathaniel.
Entonces, Cale se puso de pie. No hubo ningún anuncio solemne ni ningún cambio en su expresión. Solo se levantó y, de algún mo