Capítulo 37
¿Respetaron esa petición? Por supuesto que no.

Kate no perdió el tiempo y se dirigió a Lena.

—Ábrela —ordenó con frialdad.

Felicia y Karina ya estaban esperando, ansiosas por cumplir la orden de su madre. Lena, quien había pasado la mañana ayudando a Althea a ordenar la habitación y a bajar las maletas, vaciló.

Miró a Althea, pidiéndole permiso en silencio.

Althea asintió.

A Lena le dolía el corazón. No podía creer hasta dónde estaban llegando los Callister. Althea se mantenía muy quieta y tran
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