—Bienvenida, señora Miller.
Tantos saludos iban dirigidos a Riana. Era lo natural. La esposa del director del Grupo TnC apareció en la oficina sin previo aviso. Riana no solía hacer eso, pero estaba claro que lo que había que discutir pesaba más que la costumbre o el protocolo.
Lo único que podía hacer era devolver cada saludo con cortesía cálida. Nunca fue de esas mujeres a las que el estatus les agrandaba el ego, mucho menos con los empleados que trabajaban bajo el mando de su esposo.
Al poco