La ciudad amaneció con los ojos abiertos. No fue el sol, ni el llamado de los almuédanos, ni los zumbidos de los barcos en el puerto de Rize. Fue el escándalo. Las personas en el pais no daban tregua al escandao descomunal en el que estaban una las familias mas importantes de Turquía.
Los murmullos en cada rincon mientras veían la noticia y tomaban su Té matutino
Pantallas encendidas en cafés, titulares rojos en periódicos digitales, voces agudas en radios. Un informe filtrado desde Ankara acu