Ezequiel
Llegué del cuartel para almorzar y luego pasar por mis hermanas y por Yang-mi, la hermana de Sun-Hee, a la escuela. Aún tenía mucha vergüenza con ella por la escena que le hizo Andrea. Dios mío, es que no tengo idea de qué bicho le picó. Parecía una mujer desconocida. No me determinó por todos estos meses, después de lo de Las Vegas, y ahora le dice a la joven, ¿qué era una quita novio?
Esto era de no creer. Es que me parecía increíble. ¿Acaso le habrá dicho algo a Khloe? Ella le dio una hija a Sebastián y ellos también fueron novios… Es que me parece irrisorio tanto descaro de su parte. ¿Acaso nos quiere tener a los dos siempre? Me aburro contigo y paso a estar con el otro. Si sigo pensando en esto, me dará dolor de cabeza. En la sala me detuve al ver a la coreana bajando las escaleras.
—Sabes que tienes una herida en el muslo. ¿Cierto?
—Que sana a la perfección. Además, me llamaron del banco y ya tengo mis tarjetas de nuevo. Solo debo ir a buscarlas en una sucursal. ¿Puedes