Dante
Escuchaba a mi padre respirar. Ya le había dicho que sabía desde hace mucho que esto era una prueba más para nosotros.
—Si no se desprenden y muy seguro no lo harán por ser su naturaleza. Sin embargo, nosotros debemos hacerlo solos.
—Es el pasado, Dante. Nuestro pasado es el que puede salpicarlos a ustedes. No vamos a permitirlo.
—Entonces sigan como hasta ahora, pero poco a poco irán perdiendo el control del cuartel. De lo contrario, no seremos dignos, papá.
—Dignos ya lo son. Cada uno d