Dos años atrás
Victoria
Estaba exhausta, si mis hombros no podían con el peso que transporté desde que nos movimos del punto A al punto B. No imagino cómo se debía de encontrarse Dayana. Después de la adrenalina al pasar ese precipicio y el miedo por ver cómo Liam lo hacía solo. Juro que casi me defeco.
Pero fue hermoso para mí ser testigo de cómo mis hermanos se convirtieron en uno para brindarle soporte a Liam en caso de que perdiera la concentración. Como se lo dije a Vargas; siempre Dante m