Dos años atrás
Dayana
Había llegado la noche y ni hambre tenía de seguir pensando en lo estúpida que fui. El campamento se había instalado al lado de los pinos, por eso puse el morral a un lado del pino escogido como refugio para sobrevivir la noche. Encendí las dos linternas que había guardado; alumbran lo suficiente para poder meterme dentro de la bolsa de dormir.
Solo tenía una manta. Voy a morir de hipotermia, no guardé la estufa portátil para calentar agua. ¡Estoy jodida! ¡Fui una idiota!