La clínica de la doctora Sánchez olía a ese limpio específico de los lugares donde pasan cosas importantes todos los días: no el limpio antiséptico de urgencias, sino el limpio tranquilo de un sitio donde la gente llega con miedo y generalmente sale con información que lo ordena.
En la placa junto a la puerta decía: CENTRO MÉDICO MIAMI SHORES – Dra. María Sánchez.
Alice llegó sola. Valeria le había ofrecido acompañarla y Alice había dicho que no con la misma firmeza con que había dicho que no a