El jueves empezó con la frase de Liam todavía intacta.
Alice no la nombró al despertar. La encontró en otra parte: en la pausa antes de levantarse, en la forma en que miró la mesilla donde descansaban el libro de la luna y el teléfono, en el segundo extra que tardó en ir por Max cuando él empezó a moverse en la cuna.
Porque estaba donde tú lo dejaste.
La frase no interrumpía la mañana. La acompañaba.
Alice fue por Max a las seis y cuarenta y tres. Lo encontró despierto, con los ojos abiertos y