El evento de la Fundación Meridian era exactamente el tipo de evento que Alice había aprendido a navegar en los tres años en que su apellido era Walton: salones de hotel sin ventanas porque las ventanas distraen, champaña que nadie termina, conversaciones que parecen casuales y son todas estratégicas. Lo había aprendido bien. La diferencia entre entonces y ahora era que entonces Alice entraba con el apellido de otra persona. Esta noche entraba con el suyo.
El Hotel Brickell Grand prestaba sus s