Dos meses después del decreto de paz, la Mansión Vieri se había transformado de un búnker militar a una prisión dorada. La guerra externa había terminado, pero la vigilancia interna era total. Alessandro estaba en el tercer mes de su primer embarazo y su posesión se había triplicado.
Valeria y Valentina eran las supervisoras principales. Valentina era la sombra de Aurora, asegurándose de que comiera, descansara y no se acercara a ninguna ventana. Matteo había convertido la seguridad del ala oe