La comitiva Vieri llegó a la clínica privada de élite de Roma, escoltada por Dante y sus hombres, y seguida de cerca por Matteo y Valentina. El padre de Aurora fue ingresado de inmediato, y Demian, con una herida de bala en el hombro, se convirtió en el paciente más incontrolable de la historia del hospital.
Demian estaba sentado en una camilla, gritando a las enfermeras que intentaban desinfectar su herida.
—¡Quítenme esta porquería! —rugía Demian, su rostro pálido por la pérdida de sangre y e