58. El Primer Golpe
El amanecer apenas despuntaba cuando los gritos de guerra rompieron la quietud del Paso de los Cuervos. La emboscada fue rápida, precisa y letal. Los rebeldes de Hassan descendieron desde las alturas con la ferocidad de un vendaval, lanzándose sobre la caravana real antes de que los guardias pudieran organizarse.
El polvo y la sangre se mezclaron en el aire. Los caballos relinchaban enloquecidos, las ruedas de los carros quedaron atascadas en la arena, y las armas chocaban en una sinfonía de mu