Chloe Donovan
Me desperté con una sensación extraña: el peso de un brazo posesivo rodeando mi cintura y una calidez que no me pertenecía. Por un segundo, entre la bruma del sueño, una sonrisa se dibujó en mis labios. Me sentía plena, con el cuerpo vibrando en una languidez dulce y dolorosa a la vez. Cada músculo me recordaba la batalla de la noche anterior, y el recuerdo de sus manos en mi piel me provocó un escalofrío que no era de frío.
Entonces, la realidad me golpeó como un cubo de agua hel