Dominic Blackwood
El comentario de Chloe sobre mis duchas frías se me había quedado grabado como una marca al rojo vivo. Me había llamado "enfermero", me había llamado "caballero impecable" y, básicamente, había sugerido que yo estaba sufriendo la misma sequía que su hermano Liam, solo que sin el anuncio oficial de un embargo.
Mi orgullo Blackwood, ese que es capaz de sostener la mirada a un cañón de escopeta sin pestañear, se sintió picado. No iba a dejar que pensara que yo era un simple apren