Chloe Donovan
El aire en el club Vortex era una masa sólida de calor, sudor y perfume barato. Después de posponer Florencia, después de la agonía de esperar noticias de Mia y de ver a mi hermano Liam consumiéndose en vida, necesitaba quemar la ansiedad. Necesitaba dejar de ser la hermana protectora, dejar de ser la artista endeudada y, sobre todo, dejar de ser la mujer que Dominic Blackwood había marcado en su ático.
Salí con un grupo de conocidos de la facultad, gente que no hacía preguntas, g