Dominic Blackwood
Estaba en la clínica, sentado en una de esas sillas de plástico diseñadas para que nunca olvides que estás en un lugar de miseria. Mia seguía estable, pero el silencio de su habitación me estaba perforando el cráneo. Tenía la mirada fija en el pasillo, esperando a que Donovan regresara con café, cuando mi teléfono privado vibró.
Era Miller, el jefe del equipo de vigilancia que mantenía sobre Ross. Su voz sonaba alterada, algo poco común en un hombre entrenado para no sentir na