Eleni cerró los ojos. Las palabras apenas entraban. Cortocircuito… como si una chispa hubiera decidido borrar años de trabajo, planificación y sacrificio. Se levantó, caminando entre la ceniza, notando cómo el calor de la estructura aún se mantenía en el aire. Sus amigas la rodeaban, intentando apoyarla, aunque la gravedad de la situación era palpable.
—Tenemos que pensar qué hacer ahora —dijo Katerina, la voz firme pero temblorosa—. No podemos quedarnos paralizadas.
—Sí… sí —respondió Eleni, t