Amor enfermo.
Eleni se bajó de la cama, se puso un abrigo encima de su camisón de dormir, tomó su bolso y salió sin pensarlo demasiado se subió en su minicuper. Condujo por menos de media hora y se aparcó frente al edificio de apartamentos
No veia las luces ensendidas asi que se decide a irse del otro lado de la playa, para ver si tal vez estaba en el barcón, igual no era tan tarde.
—Que diablos estas haciendo Eleni... —se repite para si misma.
La brisa del mar estaba fria. Caminó de puntillas por la orilla,