Capítulo 39 – Las Sombras del Pasado.
Los días en Toscana se alargaban como miel tibia. El sol calentaba las piedras de la casa. El viento traía olor a lavanda y romero. Gabriela, con siete meses de embarazo, caminaba lento por el viñedo. Su vientre pesado. Redondo. El bebé pateaba fuerte. Cada movimiento era una promesa. Adrián la seguía a distancia. Siempre vigilante. Siempre cuidadoso. Las mellizas jugaban en el patio. Construían castillos de ramas. Flor estaba en la cocina. Laptop abierta. Café frío. Ojos hinchados.
Flor no dor