Jazmín viajaba en el avión, rodeada del ruido constante de los motores y el murmullo de las conversaciones de los demás pasajeros. No podía dormir, su mente estaba llena de pensamientos sobre Berlín.
Se preguntaba si sus palabras y sus promesas eran verdaderas o si solo buscaba burlarse de ella y herirla nuevamente. El frío aire acondicionado del avión hacía que se estremeciera, y se envolvió en su chaqueta para calentarse.
Mientras tanto, Benjamín amanecía abrazado a su hijo, Valerio, en la c