🖋️ NARRADOR OMNISCIENTE
La tarde se había vuelto pesada, casi densa, como si el aire advirtiera que algo terrible estaba a punto de ocurrir.
Isabel avanzaba por el pasillo del hospital acompañada por Melek. Ella llevaba una mano sobre el vientre, intentando mantener la calma, pero el presentimiento era tan intenso que casi la hacía tropezar.
—¿Estás segura de poder caminar?— preguntó Melek, preocupada— No te ves muy bien.
—Sí estoy bien… solo quiero salir de aquí —respondió ella. Su voz sonaba