Aiden le dio otro trago a su copa, Kalen estaba bebiendo como si el mundo se acabara en solo segundos. Le dio tiempo para que él fuera quien le hablara, lo esperó por horas a que su amigo se abriera, pero viendo la situación sabe que ese tedioso hombre no dirá ni una sola palabra.
―Muy hermosa mi sobrina, ¿No? ―En los labios de Kalen se dibujaron una sonrisa.
―Perfecta, es lo más hermoso que he visto en la putä vida. ―Negó orgulloso de su hija.
―Bien, fue un arduo trabajo de Ana. ―Kalen l