―¿Qué te enoja, Aiden? ―Matt lo miró sentado en el piso limpiándose la sangre de la boca. ―¿Qué ella no me haya olvidado, el beso que le di mientras tú le buscabas agua en la cena en casa de sus padres o que su cuerpo haya reaccionado a mí de manera tan fácil? ―Aiden no vio más que negro.
Osiris intentó detenerlo, pedirle que se detuviera, pero el hombre violento que no deja de alzar los puños e impactarlos con la cara de Matt no es su esposo, lo que ella conoció de él ya no existe y la nueva