―Todo saldrá bien. ―Aiden se sentó a su lado. ―Todavía no sabemos concretamente lo que quieren, así que hay que esperar para ir. ―Besó su cabeza. ―Las dejaré a solas para que hablen. ―Sonriéndole a sus cuñadas como él les llama, salió de la sala para ir con su hijo.
―Vaya, me salvé de esa. ―Izan salió de detrás de una planta asustando a su padre. ―Lo siento, debía esconderme, ellas son peligrosas. ―Aiden rio.
―Te voy a enseñar como tratar con dos mujeres a la vez. ―Lo tomó en brazos. ―Jamás