―Si usted considera que es una falta retirarme de esta sala aun cuando docenas de niños están luchando ahí afuera. ―Lo miró por sobre su hombro, como la basura que considera es. ―Déjeme decirle que estoy dispuesta a romper cualquier protocolo que usted considere más importante que decenas de vidas. ―Dirigió la mirada a sus suegros. ―Majestades. ―Se reverenció. ―Mi príncipe. ―También se reverenció ante su esposo. ―Lores. ―Inclinó la cabeza y se dirigió a la puerta con su mentón en alto.
―¡Es in