―Digamos que somos la rebelión de la realeza. ―Otra de las mujeres se acomodó en su puesto. ―Y por eso la ayudaremos a encontrar a quien se está metiendo con usted, ya que es evidente que lo hace desde las sombras porque sabe cuál es su posición y lo superior que usted es a ella/él. ―Sonrió.
―Señoras. ―La llegada de los hombres cortó la conversación que estaba iniciando a mostrar la verdadera cara de todas las mujeres. ―Veo que se la están pasando muy bien. ―Sonrió el Barón.
―Digamos que sí,