Adryan miró a su nieto y sintió un peso enorme en su corazón, quería gritarle al mundo que su hijo ya tenía a un heredero, quería redimirse por lo que hizo años atrás, pero consiente de que las cosas no serán tan fáciles como ellos desearían, tomó de la mano a su reina y la detuvo.
―Sabes que no es momento. ―Amalia miró a su nieto. ―Hay que protegerlo de todo lo que está pasando, lo sabes.
―¿Qué está pasando? ―Izan se metió a la conversación, sabe que está mal, pero la curiosidad le ganó. ―