Ana sintió su estómago revolverse y se vio obligada a salir corriendo en dirección al baño para devolver lo poco que tenía en el estómago. Ella vomitó tanto que se sintió desmayar por la debilidad que había en su cuerpo. ¿Cómo se atreve su hija a pedirle tal cosa?
―¿Tormenta? ―Kalen la llamó, pero no obtuvo respuesta por lo que se preocupó de inmediato y fue con ella. ―Nena, ¿Estás bien? ―La miró confundido al verla tendida boca arriba en el piso.
―¿Acaso la cigüeña ya te puso al bebé en tu v