―¡Mami! ―Stormi interrumpió el tenso momento por el que estaba pasando su madre.
―Usted me disculpará, mi lady. ―Osiris detuvo a su sobrina ante la atenta mirada de todos, ella hasta para eso tenía una gracia inigualable. ―Pero primero fui yo. ―Agrandando la sonrisa caminó rápido para llegar cuanto antes. ―¡An! ―La abrazó con fuerza, soltando las lágrimas, a ella no le importó ser la reina, no le interesó mostrar esa faceta de ella, después de todo es la reina rebelde y la que la mueve son sus