En algún lugar de la ciudad, Ethan estaba sentado solo frente a una vieja casona que había pertenecido a su madre. Era la primera vez que regresaba desde que ella murió. No sabía bien por qué lo había hecho. Tal vez buscando respuestas que ya no estaban en ninguna parte.
El informe que Isadora le había entregado aún lo perseguía. Su madre no había muerto por depresión como había creído. Había sido diagnosticada con un trastorno inducido por fármacos. Suministrados de forma controlada, gradual,