Eirin, a pesar del miedo, cuando habían rodado una buena parte, encontró fuerza en su determinación. No se dejaría arrastrar nuevamente. Mientras se acercaban al auto, sintió cómo la oportunidad de escapar llegaba. En un movimiento rápido, soltó el volante y comenzó a forcejear con Nora.
La reacción de Nora fue inmediata: le disparó a Eirin. El sonido del disparo resonó en el aire, pero la bala pasó cerca de su hombro, dejándola sin aliento por el dolor. El coche, fuera de control, comenzó a mo