Capítulo 72. Me rehúso a perderte.
Días después…
El tiempo no se detuvo a esperar que las heridas sanaran.
Había pasado exactamente un mes desde el nacimiento de los mellizos, y la vida, con su ritmo, obligó a todos a seguir adelante.
La bella Emma, fiel a su promesa de no depender de nadie, había retomado las riendas de su vida y ya se encontraba trabajando nuevamente en su estudio inmobiliario.
La tarde caía sobre Manhattan, tiñendo el cielo de tonos anaranjados, cuando la puerta de su oficina privada se abrió sin previo aviso