Capítulo 109. Acusada de e****a.
Las palabras de Nicolás se internaron en su mente con la fuerza de un golpe.
Emma intentó hablar, pero se trabó de la nada; el impacto de la noticia le había robado la voz y la respiración.
Luego, tragó saliva, recobró el sentido y dijo:
—Nico, yo revisé todo minuciosamente antes de firmar, no entiendo. Ya quería prescindir de ese contrato y no trabajar más para Desiree.
Nicolás se pasó las manos por la cara, evidenciando una profunda frustración.
—Te creo, amor, pero ya ves, te están acusando