Capítulo 106. Planes arruinados.
La puerta del lujoso apartamento se abrió de golpe, golpeando secamente contra el tope de la pared.
Gerardo irrumpió en el salón principal hecho una verdadera fiera, respirando con pesadez y destilando una furia que parecía oscurecer todo el lugar.
Cruzó la estancia con pasos largos y pesados, fulminando a Leah la mirada, sin molestarse siquiera en dirigirle un mínimo saludo a Victoria, quien se encontraba sentada cómodamente en el sofá.
—Leah, vamos a la habitación. Necesitamos hablar ahora mi