Capítulo 107. Un mensaje inoportuno
—¡Cállate! ¿No estás oyendo que la mujer no firmó los papeles del divorcio? Todo esto es culpa tuya y de tu maldita necesidad de figurar en la alta sociedad.
—A mí no me hables en ese tono —replicó Victoria a la defensiva—. Seguro ese cobarde no se quiere divorciar de su mujer y ahora me echa la culpa a mí para lavarse las manos.
—Mamá, por favor, como si no te conociera. Además, Gerardo viene llegando directamente de la corte. Ah, y hay otra cosa muy importante... más te vale que vayas buscand