Capítulo 69. No me quieras tanto.
Emma estaba recostada en su cama, abrazando una almohada contra su pecho, mientras su amiga Samantha permanecía sentada a su lado, haciéndole compañía.
La tensión del día anterior había disminuido, pero el agotamiento seguía ahí.
—Sam, es que te lo juro... estuvimos a punto de besarnos. A un milímetro. Pero llegó Rodrigo —confesó Emma, cerrando los ojos con pesadez.
—Qué tipo tan inoportuno. ¿El desgraciado sufre de amnesia o qué? —bufó Samantha, cruzándose de brazos con indignación—. Parece qu