Capítulo 68. Descubierta.
El tráfico de Manhattan parecía estar en su contra, pero a Rodrigo Monte de Oca poco le importaba.
Conducía con el ceño fruncido.
Emma lo había rechazado completamente, exigiéndole que desapareciera de su vida el mismo día que daba a luz a los hijos de su rival.
Aparcó su coche frente a un lujoso edificio residencial. Tenía una reunión en el penthouse de uno de sus socios capitalistas.
Su constructora, a pesar de haber estado al borde de la quiebra meses atrás, estaba empezando a repuntar poco